• Al Día en América.

Doctora María Fernanda Nota, velando por la salud de la comunidad latina

Destacada del año María Fernanda Nota




María Fernanda Nota, es la pediatra latina que trabaja en “Norton Children Medical Group” en la clínica “Eastern Parkway” en Germantown. Nació en Tucumán, Argentina, en donde estudió medicina y más tarde, pediatría en Córdoba, Argentina.


Se mudó a Louisville en 1996 junto a su esposo e hija. Su esposo había recibido un contrato de trabajo en la Universidad de Louisville, y la mudanza se realizó justo el día del cumpleaños de su hija, lo que lo convirtió en una fecha memorable. Lo que pensaron iba ser uno o dos años de trabajo en Estados Unidos, se ha convertido en 24 años.


“Cuando estuve segura que me iba a quedar acá, revalidé mi título de médico e hice la residencia bajo lo que entonces se llamaba el Kosair Children’s Hospital”, asegura María Fernanda. En el 2006 comenzó a trabajar como pediatra y hoy es una de las pocas doctoras latinas que hacen la diferencia para la comunidad de Louisville.


Como una de las tres personas destacadas este año le saludamos y le dedicamos este espacio y esta entrevista.


Doctora Nota, ¿por qué decidió estudiar Medicina?


“Una experiencia que tuve como voluntaria en el hospital de niños en mi ciudad, a pocas cuadras de la casa de mis padres me impactó . En un verano estuve como voluntaria en ese hospital y las monjas a cargo del programa de voluntariado, me dieron tres niños para cuidarlos y entrenarlos. Una de las niñas tenia alrededor de 6 años quizás. Tenía cáncer.


Ella estaba en el hospital recibiendo su tratamiento de quimioterapia y su familia la había abandonado. Entonces los voluntarios nos turnábamos para estar con ella y acompañarla durante su tratamiento.

Eso fue lo que despertó mi interés de estudiar medicina y especialmente pediatría. Con esa ilusión que uno tiene de querer curar el cáncer. Especialmente pensando inocentemente en ese entonces que los niños no deberían tener cáncer, porque no es justo.

Ver el sufrimiento de esa niña y acompañándola en los tratamientos fue un poquito lo que despertó mi interés en dedicarme a la salud de los niños”.


La Doctora María Fernanda Nota con su asistente Lizandra en la clínica de pediatría en Norton Children's Medical Group - Germantown. 982 Eastern Parkway, Louisville, KY 40217


En este año, su trabajo fue probablemente más difícil. ¿Qué le inspira a seguir?


“Este año si ha sido muy difícil, pero amo lo que hago. La pediatría es una parte muy importante en mi vida. Lo más hermoso de la pediatría es que no solo veo a niños enfermos o situaciones tristes, también niños sanos y felices y eso balancea un poco la carga del trabajo.


Una de las mayores felicidades que me da ser pediatra es que me siento como que pertenezco a esas familias. Desde que nace un niñito hasta que cumple 18 años. Yo recorro el camino de su infancia. Me gusta mucho cuando las familias comparten conmigo sus momentos felices. Por ejemplo, cuando un niño da su primer pasito o dice su primera palabra y me lo muestran y me hacen parte de esa felicidad.


En mi clínica veo a muchos niños latinos con necesidades especiales. Y ver a un niño que pensé que quizás no iba caminar nunca, verlo entrar en el cuarto de examen y dar su primer pasito, es algo tan feliz que comparto con la familia. Es una recompense muy linda. O ver a un niño sonreír y decirme doctora, cuando quizás ese niño no iba poder hablar. Eso es algo maravilloso y algo que realmente me ayuda a seguir trabajando”.


¿Durante la pandemia, que ha sido lo más difícil?


“Lo más difícil ha sido el aceptar que existe. Muchos de nosotros los latinos hemos vivido otras epidemias. Pero vivir en una pandemia aquí en Estados Unidos ha sido difícil aceptar que esto está pasando. Y una vez aceptamos que está pasando nos podemos dar cuenta de lo frágil que es la vida. En un segundo puede cambiarnos.


Esta pandemia no solo nos ha dado la tristeza de perder seres queridos, o de ver a familiares o amigos muy enfermos, sino también el costo social. A nivel de salud mental la pediatría estamos viendo muchos niños con depresión, ansiedad porque extrañan a sus amigos, la escuela. Las familias pasan tiempos difíciles, con poco acceso a comida o a las necesidades básicas. Las consecuencias socio económicas que el virus ha creado es algo muy difícil. Esperemos que pase pronto”.


El COVID19 ha afectado especialmente a las comunidades latinas y de color, ¿podría darnos algunas razones?


No solo en Kentucky sino en todo el país, no podría señalar un solo factor, es multifactorial. Quiero decir que hay muchas razones que han causado esto. Una de ellas es la falta de seguro de salud. Muchas de las personas latinas no tienen seguro y eso hace que el acceso a un doctor o a servicios de salud no sea tan fácil. Eso también crea una situación en que las personas esperan hasta que están bien malitas con síntomas severos para ir al hospital. Entonces la falta de cuidado médico”.


¿ Y qué piensa de esos factores que han afectado a los latinos en general?


La barrera va mucho mas allá del idioma. Muchas de mis familias, cuando ven a un especialista, como un cardiólogo, al día siguiente me están llamando para que les explique que les dijeron, para tener mi opinión. Y muchos de esos especialistas usan interpretes, entonces la barrera va mas allá del idioma. Es la barrera cultural. Muchas de estas familias me preguntan ‘y usted qué opina de lo que me dijo el cardiólogo. Bueno yo no soy cardióloga y si lo dijo el cardiólogo está bien. Pero necesitan escucharlo de mi. No porque sea doctora sino porque soy latina.


La falta de confianza en el sistema de salud. Se quedan con la duda si entendieron bien o no, aun cuando hayan usado intérprete. Para nuestros inmigrantes nuevos en la comunidad no entienden el sistema de salud, es difícil entender que el sistema es electrónico, que la prescripción va a la farmacia, o sea hay muchas cosas que afectan el acceso a la salud”.


Si hubiera algo que usted pudiera cambiar en su comunidad, ¿que sería?


“En cuanto a la comunidad, nosotros los latinos somos una comunidad muy diversa, de distintos países, nuestras comidas, nuestros mitos y culturas son diferentes. Pero tenemos algo en común, nuestra experiencia de ser inmigrantes.


Entonces si hay algo que a mi me gustaría ver en nuestra comunidad latina de Louisville es ver una comunidad unida. Más allá de ser indocumentado o no, de ser republicano o demócrata, de si sea creyente o no. Tenemos en común que somos inmigrantes y como tal hemos pasado momentos difíciles, dejando nuestros países, la familia, cultura.


Hemos llegado acá con la misma idea de un futuro mejor para nuestros niños y nosotros, entonces eso nos une... Nuestras diferencias nos pueden hacer más fuertes si nos unimos para luchar por nuestros derechos como inmigrantes. Pero creo que vamos en camino a eso”.


¿Por qué cree que los latinos tenemos esa dificultad en la unión?


“Venimos de lugares muy diferentes. Y aceptar a alguien que es diferente a mi no es fácil, requiere una gran dosis de modestia, sensibilidad y caridad. Creo que básicamente es poner atrás nuestras diferencias por el bien de la comunidad”.


¿Qué impacto espera crear en su comunidad en Louisville?


“Mi trabajo de todos los días. Si hay un impacto ese sería. Pertenezco a la comunidad latina como cualquiera de mis familias y si puedo hablar de tener impacto, el impacto es estar allí con ellos para lo que necesiten. No somos muchos los pediatras latinos en Louisville así que lo que tu llamas impacto yo lo llamo mi trabajo diario”.


¿Tiene metas pendientes en su vida profesional?


“Más que una meta es un sueño de hace muchos años. El darles a nuestras familias latinas un hogar médico. En inglés le decimos ‘medical home’.

Una clínica latina donde la familia pueda venir con sus niños y ver al pediatra, y los adultos al médico de adultos y las señoras embarazadas al obstetra. Una clínica que tenga médicos, enfermeras, asistentes latinas, donde la familia se sienta segura y comprendida. Y reciba el cuidado que se merecen. Es mi sueño poder ofrecer eso. Lo tengo un poquito en mi clínica de pediatría, pero estamos trabajando para poder expandirlo. Más que una meta es algo que me gustaría dejar antes de retirarme de mi vida como profesional.


¿Qué se necesita para lograrlo?


“Hay muy pocos profesionales latinos. Y ese es un mensaje para nuestros jóvenes latinos. Es muy importante que continúen estudiando, estudiar en un college o una universidad.

Necesitamos más profesionales latinos en la salud, medicina, enfermería, asistentes médicos, personal bilingüe. Nuestra segunda y tercera generación son bilingües y hablan el inglés mejor que yo. Si esos adultos jóvenes pudieran seguir estudiando y ofrecer sus servicios en uno de los campos como la salud, sería maravilloso.


Tenemos una población Latina significante en Louisville, pero no tenemos muchos profesionales. Y no solo profesionales, sino secretarias, asistentes etc., que hablen español, si pudiéramos tener esa misma diversidad que tenemos como población, en el personal que ofrece los servicios de salud sería maravilloso. Lo que se necesita es que nuestros jóvenes estudien”.


¿Quisiera compartir algún mensaje con la comunidad?


“Que no pierdan la fe, la esperanza. Ha sido un año muy difícil para todos, pero como decimos en español, ‘no hay mal que dure cien años y vamos a salir de esta’. Pero nos tenemos que mantener fuertes y cuidarnos para ver el próximo de una forma más optimista.


Los inmigrantes somos una comunidad fuerte que ha pasado muchas situaciones difíciles en la vida. Pero tenemos que cuidarnos para seguir adelante. Espero la media noche del 31 de diciembre para poder dejar el 2020 atrás y mirar al 2021 con esperanza, optimismo y fe. Desearles felices fiestas. Será una Navidad distinta.

Que se queden en casa, no viajen si no tienen que hacerlo. A cuidarse y trabajar juntos por un año mejor”.


Por Cindy Hernández | Reporter

Jose Donis

Al Día en América

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