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COVID-19 le pega duro a Luisiana, con Nueva Orleans como punto rojo


Nueva Orleans es un punto rojo en el mapa mundial de la pandemia elaborado por la universidad Johns Hopinks. Hay más de 5.600 casos en la parroquia (condado) de Orleans y 4.990 en la de Jefferson, más centenares en las parroquias vecinas, según el reporte actualizado del Departamento de Salud de Luisiana. EFE/Peter Foley/Archivo

Louisiana 13 abr (EFE).- Con 20.595 casos y 840 muertes por COVID-19, la pandemia está pegando duro al estado de Luisiana (EEUU), especialmente a la ciudad de Nueva Orleans y su área metropolitana, donde se concentran más de la mitad de los casos y fallecimientos. Nueva Orleans es un punto rojo en el mapa mundial de la pandemia elaborado por la universidad Johns Hopinks. Hay más de 5.600 casos en la parroquia (condado) de Orleans y 4.990 en la de Jefferson, más centenares en condados vecinos, según el reporte actualizado del Departamento de Salud de Luisiana. La cuna del jazz, repartida entre varias parroquias, como se conocen los condados en este estado multicultural que estuvo bajo dominio de España y de Francia antes de la independencia de EE.UU., ha sido puesta a prueba esta vez no por la naturaleza como ocurrió en 2005 con el devastador huracán Katrina, sino por el nuevo virus. Aunque el pasado fin de semana la naturaleza azotó a Luisiana, especialmente al condado de Monroe, en forma de tormentas de granizo y tornados como parte de una ola de mal tiempo en el sur de Estados Unidos que dejó al menos doce muertos. El gobernador de Luisiana, el demócrata John Bell Edwards, declaró el domingo el estado de emergencia para poder organizar y canalizar la ayuda de manera más ágil a las áreas afectadas. "El daño es devastador y es un buen recordatorio para todo el mundo de que hay que vigilar el clima", escribió en Twitter. Según el Departamento de Salud de Luisiana, más del 70 % de las muertes por COVID-19 en el estado corresponden a negros, que son la mayoría de la población en el estado, y un 2 % a latinos. De las 2.804 personas hospitalizadas en Luisana por el COVID-19, 458 están conectadas a respiradores. La alcaldía de Nueva Orleans, al frente de la cual está Latoya Cantrell, ha reforzado sus programas de entrega gratuita de alimentos para la población con menos recursos, que está en confinamiento obligatorio y muchos de ellos sin trabajo como consecuencia del cierre de los negocios no esenciales. Los lunes los beneficiarios del programa pueden recoger comida para dos días y los miércoles para tres días. A fines de febrero, cuando la pandemia llamaba a las puertas del sur de Estados Unidos, Nueva Orleans no se privó de celebrar su famoso carnaval, el Mardi Gras. El vicegobernador, Billy Nungesser, indicó en una entrevista con CNN el pasado fin de semana que si hubieran sabido que el impacto del coronavirus iba a ser tan fuerte, la decisión hubiera sido otra.

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