• Por Jose Neil Donis

Demandan al ICE por brutalidad en Louisville


Mario Portales Castro, acompañado de su hija Jocy. (foto cortesía de la familia).

Louisville KY.- Una mañana de verano, Mario Portales-Castro, un inmigrante que trabaja en la construcción; como cualquier otro padre de familia se levantó temprano para ir a trabajar y ganar el sostén de la familia. Pero ese día sería diferente para él y su familia. Lo que estaba a punto de suceder cambiaría la vida de toda su familia. Esa mañana Mario sería arrestado por agentes de inmigración.

Justo al encender el auto para irse a trabajar, el auto de Mario fue rodeado por varios agentes de inmigración y le pidieron descender del vehículo. Pocos minutos después, más agentes llegaron a su domicilio. El reflejo de las luces rojas y azules de las patrullas, y el ruido, alertaron a su hija Jocy porque la ventana de su dormitorio, se encontraba justo donde su papá estacionaba el auto.

Al escuchar los gritos de ayuda de su padre, Jocy alertó al resto de la familia y pronto salieron asustados para ver que sucedía.

Afuera de su casa, su padre se encontraba en el suelo y estaba siendo golpeado por varios oficiales. Para cualquier hija, esa es una imagen imborrable, y de superar.

Meses después, aún trata de entender cómo y por qué sucedió.

“Cuando mi papá estaba esposado, un oficial lo golpeó y botó al suelo. Y entre varios lo empezaron a patear”.

Lo patearon con tanta fuerza, que su padre perdió el conocimiento.

“Mi papá estaba inconsciente. Lo arrastraron hacia la patrulla porque mi papá no se podía parar. Entonces todos nosotros nos asustamos, porque pensamos lo peor, que lo habían matado. Después de la golpiza no pudo comer por tres días. Le fracturaron el cráneo. Y en la cárcel lo pusieron en una celda solitaria por varios días”.

“Le ha sangrado el oído. Mi papá aún está hinchado de un lado de su cara y según dijeron, él necesitaba cirugía. Pero las palabras exactas de los oficiales en el hospital, fue que no tenían tiempo para eso”. Mario Portales-Castro fue enviado a un centro de detención de inmigrantes en Kentucky.

Ese día, la vida tranquila de Jocy y su familia en una casa del sur de la ciudad se detuvo y desde entonces viven en la incertidumbre de saber que sucederá con su padre, si será deportado o no. Si su papá es deportado, qué miembros de la familia tendrán que irse, quiénes se quedarían en los Estados Unidos. Además su familia ansía saber cómo está su padre y saber si la justicia aún existe.

Jocy es una joven nacida en Texas que llevaba casi diez años viviendo en Kentucky. Y gracias a la ayuda de su padre, que es indocumentado, está estudiando Ciencia Política en la Universidad de Louisville. Ella quiere ser abogada, pero aún no sabe si podrá continuar estudiando el próximo año, ya que su papá era quien le ayudaba a pagar sus estudios.

Desde hace varios meses, Mario se encuentra preso en un centro de detención para inmigrantes en el Condado Boone en Kentucky.

Inician demanda federal contra el ICE

David Ross Johnson, PLLC, (abogado en Louisville KY). Foto J.Donis

La semana pasada se presentó una demanda federal contra el servicio de inmigración por golpear brutalmente a una persona en el área de Valley Station.

La demanda fue presentada en la Corte de Distrito en Louisville y establece que Mario Portales-Castro, salía de casa para dirigirse a su trabajo cuando agentes de inmigración ICE lo arrestaron y golpearon de tal forma que tuvo que ser trasladado a un hospital.

Los oficiales de inmigración golpearon al hoy acusado, varias veces en la cabeza, provocando una posible una fractura en el cráneo.

Mario Portales Castro, había ingresado al país de forma indocumentada desde hacía muchos años.

David Ross Johnson, abogado de Portales Castro, dice que la demanda va en contra de los agentes por uso brutal de fuerza. “Le empezaron a patear en la cabeza y su cuerpo, teniendo las manos esposadas, frente a su familia. Esa es una situación horrible”.

“Bajo nuestra constitución, la manera en la que se hace justicia en América, la fuerza necesaria para poner a alguien bajo custodia, es todo lo que debe o puede pasar. Pero cuando se pasa de esa fuerza, cuando los oficiales y la policía, oficiales de inmigración, o cualquier persona con poder de autoridad, abusan de la fuerza, básicamente se está llevando a cabo un castigo previo a un juicio. “En otras palabras, el acusado no ha tenido oportunidad de una audiencia en el tribunal y sin embargo los oficiales de la ley lo han castigado con tal brutalidad golpeándolo innecesariamente”, dice Johnson.

La IV enmienda de la Constitución de Estados Unidos establece el derecho de los habitantes de que sus personas, domicilios, papeles y efectos se hallen a salvo de pesquisas y aprehensiones arbitrarias, será inviolable, y no se expedirán al efecto, mandamientos que no se apoyen en un motivo verosímil, estén corroborados mediante juramento o protesta y describan con particularidad el lugar que deba ser registrado y las personas o cosas que han de ser detenidas o embargadas.

“La idea detrás de la Cuarta Enmienda es que las personas no pueden estar sujetas a la fuerza irrazonable, excesiva y violenta de la policía. La enmienda es para todas las personas presentes bajo la jurisdicción de los Estados Unidos, sin importar su estado, ciudadanía etc.”, subraya Johnson.

“Los oficiales de la policía simplemente no pueden ir y golpear a alguien. Pero lo vemos todo el tiempo. Me pasó a mí cuando era joven y es una de las cosas que me inspiró a ayudar en este caso”.

Antes de la fundación de este país, el rey tenía secuaces o sicarios, que entraban a las casas, robaban y golpeaban al que querían. La revuelta sucedió contra el rey y los revolucionarios salieron victoriosos con la independencia. De esa forma se escribió la IV Enmienda con ese propósito. Hoy la misma situación pasa. Hoy no tenemos a sicarios o secuaces de un rey, pero la cuarta enmienda aplica a todas las autoridades de la ley.

La demanda es una acción, en la que se reclama que mientras la Cuarta Enmienda aplica normalmente a personas del estado, la Corte Suprema también ha resuelto que esta también aplica a cualquier persona ante la policía federal, incluyendo oficiales de inmigración, DEA o cualquier otra, explicó el abogado de Mario Portales.

“Sin importar todos los hechos de lo que haya sucedido. Lo que se intenta es que mi cliente sea compensado por todos sus gastos, por sus lesiones y el hecho de que sus derechos constitucionales fueron violados, cuando los oficiales decidieron ir a buscarlo y golpearlo”.

“No estoy seguro porqué los oficiales pensaron que esa era buena idea. No sé si era para intimidar a otras personas o al acusado. O tal vez sólo son unos cabrones con problemas del control de su temperamento. Quizás no están recibiendo buen entrenamiento o quizás se sienten empoderados falsamente por Trump, porque todos sabemos el tipo de cosas que él está tratando de hacer, el muro, etc.”, añade Johnson.

Cráneo fracturado

La lesión de Mario Portales es una fractura en el cráneo, alrededor de la cavidad ocular en uno de los laterales.

Cuando lo golpearon perdió el conocimiento y fue llevado al hospital en donde determinaron que tenía una fractura. El hospital recomendó más exámenes para determinar si necesitaba cirugía. Pero los oficiales de inmigración (ICE) le dijeron que no y lo llevaron a un centro de detención de inmigración en Grayson County. “Ni siquiera estoy seguro si mi cliente ha podido ver al doctor. Su derecho le fue negado”, afirma el abogado.

¿Qué tan a menudo este tipo de casos le suceden a los inmigrantes?

“No es nada fuera de lo común. Yo he investigado y no es fuera de lo común. Esto sucedió en agosto, justo después de que el presidente anunciara que iban hacer redadas en varias ciudades de todo el país.

A través del paso del tiempo han habido toneladas de casos de abuso policial. Pero ahora tenemos tecnología, teléfonos, cámaras y podemos ver cosas que antes no podíamos ver. Pero en lo que respecta al abuso de las autoridades pegándole a las personas en violación a la constitución, probablemente ha sucedido desde la Guerra Civil. Pero desde la Segunds Guerra Mundial ha aumentado porque el poder ejecutivo ahora tiene más poder”, explica Ross.

¿Qué ha hecho la diferencia en este caso en cuanto que ha sido reportado y las personas están peleando por sus derechos?

“Muchos casos suceden y no son reportados. La realidad es que no hay muchos abogados que quieran pelear un caso en contra de la policía o las autoridades. Simplemente no hay suficientes. El caso del Sr. Portales me conmovió y estoy tratando de ayudarle. Pero probablemente muchos casos más suceden y no son reportados”.

Las autoridades de la ley tienen un empleo no una opinión política

Johnson, afirma que las autoridades que se dedican a hacer cumplir la ley, tienen un empleo no una opinión política. “Ellos, la policía, inmigración y otras autoridades de la ley, están para arrestar a las personas y que éstas tengan un proceso justo ante un tribunal, su trabajo no es ir y golpear a cuanta gente puedan”.

“Mi cliente quiere ser compensado por todas sus cuentas de hospital, sus derechos reconocidos, quizás estos oficiales deben de perder sus empleos porque quizás esta no es la primera vez que esto sucede con estos oficiales. La gente tiende a creer que la policía siempre tiene la razón, pero no es así. Ellos también tienen que seguir la ley justo como cualquier otra persona”.

Piden a la comunidad no quedarse callados

Jocy Portales, hija de Mario Portales, a nombre de su familia, le pidió a la comunidad por medio de esta entrevista, que no se queden callados. “Nosotros pedimos el apoyo de la comunidad porque sabemos que no somos los únicos que están pasando por esto. Hay muchas familias que no hablan quizás por ser indocumentados. Lo que queremos es que todas las familias reciban justicia. Es tiempo de que alguien hable. Les pedimos su apoyo en esto porque nos estamos enfrentando al gobierno. No nos dejen solos”, dice Jocy Portales.

“Queremos que el alcalde Fischer se pronuncie”.

“La razón porque queremos que el alcalde se pronuncie es porque él dice que Louisville es una ciudad con compasión. ¿Dónde está esa compasión? Queremos que la gente nos vea como seres humanos, como personas. Todos necesitamos ayuda alguna vez, todos necesitamos compasión”, dijo Maritza Solis Castañeda, nuera de Mario Portales.

“¿A los oficiales les digo qué harían si fuera su familiar?¿A caso no trabajan y tratan de mantener a sus familias? Es lo que todos hacemos. ¿Cómo se sentirían que alguien llegue y les quite eso y sean tratado de sea manera delante de sus hijos?”.

“Uno no se da cuenta de la realidad en que vivimos hasta que le pasa a uno.

Muchas cosas han cambiado con el actual presidente y hasta ahora nos estamos dando cuenta.

A los que no tienen papeles los tratan como si no fueran nadie. Esos bebés son hijos de alguien, ese señor es hijo, papá o abuelo de alguien y nos quieren tratar como animales y luego lo quieren tratar de justificar. En estos tiempos qué es lo que significa la justicia”, dijo Maritza Castañeda, nueva de Mario Portales.

Al Día intentó comunicarse con la oficina local de inmigración pero no se pudo obtener una declaración aún.