• Al Día en América.

Dolores Huerta ve como "cortina de humo" envío de Guardia Nacional a frontera


Tucson (AZ), 9 abr (EFE).- La activista Dolores Huerta calificó de "cortina de humo" la decisión del presidente Donald Trump de mandar efectivos de la Guardia Nacional a la frontera con México y criticó sus constantes "ataques" a los inmigrantes. Huerta considera que el anuncio de Trump de utilizar soldados de la Guardia Nacional para resguardar la frontera mientras se construye el muro fronterizo con México es una maniobra política para distraer la atención del pueblo estadounidense de los problemas y críticas que enfrenta el mandatario. "Trump en estos momentos está siendo fuertemente criticado por las sanciones en contra de China, por las acusaciones de (la actriz porno) Stormy Daniels, quien amenazó con terminar con el acuerdo legal que tenían para que no revelara los detalles de su relación y cuando se ve acorralado de inmediato comienza a hablar del muro con México, para complacer a sus seguidores", dijo Huerta.

En entrevista telefónica desde Albuquerque, Nuevo México, donde este fin de semana participó en una marcha para recordar la vida y el legado del mexicano César Chávez, fundador de la Asociación Nacional de Trabajadores del Campo (NFWA, por sus siglas en inglés), Huerta recordó que "los soldados no podrán hacer nada en la frontera; su papel será solo observar". "Por ley no pueden arrestar a ninguna persona, la frontera ya tiene muchos agentes de la Patrulla Fronteriza, podemos decir que ya es un zona militar", enfatizó la mexico-americana, activista en derechos civiles. En su opinión, el uso de soldados de la Guardia Nacional en la frontera es solamente uno de los más recientes ataques de Trump en contra de los inmigrantes, todo con el fin de "complacer" a su base más conservadora del partido republicano. "Por este motivo debemos enfocar todos nuestros esfuerzos en las próximas elecciones de noviembre (donde los estadounidenses votarán para renovar la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado), si queremos ver un cambio", sostuvo. Huerta cree que esta será la oportunidad para elegir nuevos congresistas demócratas, los suficientes para poder aprobar una legislación que otorgue un estatus migratorio definitivo a los miles de jóvenes indocumentados amparados actualmente bajo el programa de Acción Diferida (DACA), por lo que será fundamental que los latinos salgan a votar y demuestren su poder en las urnas. "Especialmente a los jóvenes les estamos pidiendo no solo que salgan a votar, sino que también se involucren en sus comunidades promoviendo el voto o participando como voluntarios en campañas", señaló la activista. Indicó que en varios estados el Partido Republicano ya ha experimentado duras derrotas en elecciones especiales, lo que demuestra el descontento en contra de Trump y que sus políticas que ha dividido a las comunidades. La mujer, de 87 años de edad, expresó también preocupación sobre el efecto que tendrá el incluir una pregunta sobre ciudadanía en la encuesta del próximo Censo del 2020. "Esto podría dejar a millones de gente sin ser contados, especialmente inmigrantes indocumentados que tengan miedo de responder el formulario", advirtió. Huerta teme que el gobierno federal tampoco otorgue los recursos monetarios suficientes para promover la participación en el censo de grupos minoritarios. "Tendremos que organizarnos para informar a nuestras comunidades de lo importante que será para ellos responder el cuestionario del censo", dijo. Aunque 16 estados, el Distrito de Columbia y otras seis municipalidades ya presentaron una demanda contra de esta decisión del Gobierno federal, no se sabe qué decisión podría tomar la corte. Sería la primera vez en 70 años que el Gobierno utiliza el formulario enviado a todos los hogares para preguntar si las personas son ciudadanas de los Estados Unidos. "Muchas familias con estatus migratorio mixto podrían dejar de participar por temor a ser deportados, algo que sería devastador", enfatizó Huertas. Junto a César Chávez (1927-1993), líder campesino estadounidense activista en favor de los derechos civiles para los campesinos norteamericanos, Dolores Huerta formó la Asociación Nacional de Trabajadores del Campo (NFWA, por sus siglas en inglés) y que después cambió a Unión de Trabajadores Campesinos (UFW).